CUANDO TENEMOS LA REGLA ES MEJOR NO DECIRLO

NG.M.00807_pressebildeEros y Psique tiene el placer de presentarles un artículo estupendo y escrito con mucho cariño e ilusión. Coral, nuestra alumna en prácticas se estrena hoy en el Blog, y me encantaría que lo leyeseis y espero que os guste tanto como a mí. Para mí es un placer contar con ella y enseñarle lo que humildemente conozco.

Por otro lado, quisiera aprovechar la oportunidad para dedicárselo a La periodista y ensayista catalana Margarita Rivière, cuyo libro “El tabú : madre e hija frente a la regla” cayó en mis manos en una de tantas expediciones a rastros y librerías de segunda mano. Y que ahora he podido dejar a Coral para preparar su artículo. Rivière, nacida en Barcelona en 1944, es autora de numerosos libros y destacó por su talante progresista en los años de la Transición. A ella, que falleció el pasado mes de Marzo, le decimos desde aquí que ese libro está a buen recaudo y que servirá para lo que se escribió: Para cambiar las cosas.

 

CUANDO TENEMOS LA REGLA ES MEJOR NO DECIRLO

Cuando tenemos la regla es mejor no decirlo. Suena sucio y feo. Yo hoy no lo digo, lo escribo. Estoy con la menstruación. Ese sangrado por el que expulsamos el óvulo no fecundado, que viéndolo de otro modo, simboliza la muerte. Como el huevo del que no ha salido finalmente el pollito.  Sin embargo, la menstruación puede representar, también, la vida, igual que los espermatozoides la representan mediante el semen del hombre. Pero ¿Por qué no se concibe en la sociedad de la misma manera?. Existen argumentos a favor de este dato, como por ejemplo, que el semen tiene vitaminas y es bueno para el cutis y el cabello (habría que ver si lo aplican como crema para el cutis o champú). Sin embargo, la regla resulta ser algo asqueroso y oloroso, aunque se trate de un olor natural, nada desagradable si realizas tu higiene íntima adecuadamente.

Por otro lado, los hombres tampoco se salvan de tener sus días y su correspondiente irritabilidad, sensibilidad y bajones, producidos por la caída de testosterona. A diferencia de las mujeres, no es cíclico.  Es decir;  no se puede determinar cuándo bajaran los niveles de esta hormona. Es por esta razón que; cuando se atrevan a decir: “¡Déjala, está con la regla!,  ¡está en esos días!” estate tranquila y piensa dos veces antes de contestar.  Seguramente él sí que esté en esos días.

En referencia a este tema, en La mujer completa podemos observar que en Alemania le llamaban  “der rote Konig”  (el rey rojo), en Italia “il marchese” (el marqués) y en Inglaterra era “the curse” (la maldición). No es novedosa esta nomenclatura ya que desde la antigüedad y según los persas, cuando la mujer menstruaba era impura y era aislaba cuatro días,  alejada del fuego y agua (elementos limpios).

Tampoco hay que remontarse muchos años aunque sí a una cultura diferente, como es la india, para ver otros ejemplos. Aquí, cuando las mujeres tienen la regla  se les prohíbe ejercer acciones cotidianas como: reuniones familiares, tocar la jarra de agua, manipular alimentos, etc. Es decir, excluye. Cabe destacar también el difícil acceso a compresas o paños higiénicos.

Podemos afirmar, mujeres, que debemos dar gracias por tener nuestro amigo tampón, aunque desde mi descubrimiento de la copa menstrual, abogo por ella, ya que es  igual de cómoda que éste, cuida más el bolsillo y el medio ambiente y se minimiza el riesgo de padecer el Síndrome del Shock Tóxico (SST). Enfermedad causada por unas bacterias que, en cierta medida, puede propiciar el uso del tampón

Para concluir este artículo, quiero lanzar algunas preguntas, como: ¿Por qué en el cine las actrices no dicen que tienen la regla? ¿Por qué? Si es algo tan normal y mensual, ¿Por qué mi madre no me explicó lo que era? Anticipándose así al hecho. Creo que esta visión está cambiando y ya no hablamos solo de la regla cuando nos juntamos las amigas en el baño y susurramos que la tenemos y las anécdotas que a veces provoca. No hablemos solo de menstruación (que no “monstruación” para los graciosos y graciosas), si no que debemos hablar también de sexualidad, de amor, de sentimientos. En definitiva, de dimensiones humanas y dejar atrás los tabúes de antaño y no fomentar nuevos, creados por la educación sexual que NO recibimos.

Os dejo una reflexión de Helene Cixous en la que defiende la libertad sexual “Censura el cuerpo y censurarás al mismo tiempo la respiración y el habla. Tu cuerpo debe hacerse oír. Solo entonces aflorarán a un primer plano los inmensos recursos del inconsciente”.

Quiero agradecer a Laura Cruz, por trasmitir su pasión por su profesión y por enseñarme todo lo que estoy aprendiendo en este ámbito, tan importante y esencial, y que nunca me enseñaron en la Universidad.

Por último  os invito a ver este cortometraje educativo de la historia de la menstruación, que realizó Disney, parece ser en el año 1946

https://www.youtube.com/watch?v=RKNxf1GYgfo

Coral Hernández Vinuesa. Estudiante de Grado de Psicología en la UMH. Realizando Prácticas en “Eros y Psique”, Psicología, Sexología y Pareja en Alicante.

Imagen: Puberty, 1894–95. Edvard Munch

Referencias bibliográficas:

Greer, G. (2001). La mujer completa. Barcelona: Kairós.

Riviere, M., & de Cominges, C. (2001). El tabú, madre e hija frente a la regla. Barcelona: PLANETA.

WEBS consultadas:

http://facts.randomhistory.com/random-facts-about-menstruation.html

http://www.rnovelaromantica.com/index.php/articulos-y-noticias/todos-los-articulos/item/sabias-que-la-menstruacion

http://elpais.com/elpais/2014/12/19/planeta_futuro/1418988523_305188.html

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